miércoles, 13 de julio de 2016

Teoría de la información y la comunicación social

En este libro, a modo de introducción, se habla acerca de la TMI (Teoría matemática de la información) creada por Claude Shannon y adaptada por Warren Weaver. El autor expresa el asombro que ocurrió en la época en que esta teoría vio la luz y cómo ahora la integración de la comunicación como parte fundamental de muchas ciencias la hace más comprensible, a pesar de no contar con respuestas claras.
Por lo anterior Monsalve plantea dos preguntas que busca responder a lo largo de su texto, la primera expresa cuestionamientos que se han hecho a la teoría de Shannon, y que se han respondido en parte, aunque desde una posición adversa; la otra  sobre la aplicación de esta teoría, por el desarrollo que han tenido las investigaciones teóricas y las aplicaciones prácticas en el terreno de las tecnologías que se basan en la TMI a diferencia de la escasa atención por parte de los investigadores de ciencias sociales (información y telecomunicaciones).
Para la primera pregunta explica que se suele estudiar muy poco de la TMI y lo más reconocido de esta es el esquema del proceso de transmisión de la información en el que Shannon ilustró un aspecto de la teoría, mas no el fundamental, esto a causa de la complejidad de su teoría y la poca visión utilizada para analizarla.

Monsalve menciona la obra del profesor español Santiago Montes, Teoría de la información quien intentó hacer accesible la teoría a estudiantes que recién comienzan sus estudios, en quienes él detectó un rechazo a la teoría por ser “matemática”.
Como se explica sin el aporte de Weaver muy probablemente la TMI no hubiera sido tan conocida y no se hubieran dado los grandes progresos que surgieron de ella.
Weaver plantea que en la comunicación surgen problemas a tres niveles distintos: técnico, semántico y de influencia. Los tres hacen alusión  a una distorsión del mensaje original , en el caso de lo semántico es a causa de la interpretación del receptor, quien podría entender algo distinto a lo que el transmisor buscaba informar, por la parte técnica se debe a la falta de detalles ingenieriles para lograr un buen sistema de comunicaciones.
Weaver menciona que en la TMI no se tiene en cuenta el significado de los mensajes concretos sino la naturaleza estadística general de la fuente de información, a esto agrega que la capacidad de un  canal de comunicación se mide en términos de la cantidad de información  que sea capaz de transmitir. Si el proceso no tuviese la intervención del ruido eso sería representado con la fórmula que se encuentra a la derecha, la cual se refiere a un canal de comunicación que posee una capacidad de C unidades por segundo y  que recibe las señales de una fuente de información de H unidades por segundo. El teorema propuesto por Weaver afirma que si se emplea un procedimiento adecuado de decodificación para el transmisor, resulta posible conseguir que el ritmo medio de transmisión de símbolos por el canal sea próximo a C/H, pero que, por muy perfecto que sea, dicho ritmo nunca podrá ser mayor a C/H (elevado a 7). 

martes, 12 de julio de 2016

San Marcos. Decana de América

La Universidad Nacional Mayor de San Marcos es considerada la Universidad Real y Pontificia más antigua y de mayor vigencia (actividad educativa ininterrumpida) de América. A pesar de la existencia de otras universidades de América que se atribuyan el titulo anterior, el profesor e investigador Carlos Daniel Valcárcel Esparza dejó en claro y desestimó las pretensiones de esas universidades con pruebas contundentes publicadas en San Marcos, Decana de América, el cual es un paseo por la historia de San Marcos y de otras universidades (Universidad de México y de Santo Domingo), propuestas con el objetivo de probar la validez del título para la universidad. 

lunes, 11 de julio de 2016

¿La educación está prohibida?





Existe en youtube una película llamada "La educación prohibida", al leer el título se podría creer que esta película trata sobre la negación del derecho de estudiar a niños y jóvenes, y en realidad trata de algo muy similar, solo que no tiene que ver con la violación de un derecho, sino con la esclavitud de la mente.

La educación dejó de ser libre para todos hace mucho tiempo, el sistema educativo tiene demasiadas deficiencias y eso no permite el aprendizaje de los niños. Las escuelas en vez de fuentes colectivas de conocimiento parecen cárceles, encargadas de instruir, mas no educar, de presentar una realidad tergiversada por el sector de poder (le enseñan a la sociedad lo que a ellos les conviene). Uno de los puntos que se critican en la película es la forma de medir el aprendizaje mediante notas, clasificando estudiantes por su habilidad en cierta capacidad, planteando que una nota te define. ¿Es verdad que somos una B o C solo porque un examen lo dice? Por supuesto que no, pensamientos como este son característicos de la escuela tradicional.

Esta película lo que trata de expresar es que es necesario un cambio en el sistema educativo, así como una educación más sensible, basada en valores y sobre todo tolerante con los individuos y sus pensamientos. En mi opinión toda persona que quiera ser docente debería ver esta película, porque lamentablemente esta es nuestra realidad, pero conociendo el problema se puede plantear una solución, somos parte del cambio, la educación dejó de girar en torno a un maestro y un salón y pasó a ser propia de cada ser, está en nosotros propiciar que esto ocurra.


martes, 10 de mayo de 2016

Comentario del primer capítulo de Filosofía analítica y lenguaje cotidiano de Adolfo León Gómez

John Austin es considerado un “terapeuta” por Adolfo León Gómez, porque tomó como objeto de estudio a las patologías psicológicas, ya que creía que estudiándolas podría conocer lo normal, pensaba que conociendo lo anormal, lo normal aparecía y se apreciaba de forma más completa. En su carrera de filósofo su deseo de clarificar conceptos y hacer que los demás entiendan la importancia de utilizar correctamente expresiones cotidianas siempre estuvo presente, organizaba seminarios y reuniones con el objetivo de charlar acerca de las minuciosas diferencias entre una palabra y otra. Austin se preocupaba mucho por la precisión lexical, para él la palabras nos definen, ellas son las que hablan por nosotros y dan una imagen de lo que realmente somos, no lo que otros ven, nuestro verdadero yo. Fue tanto su ímpetu para buscar la palabra exacta que llegaba al punto de ser pedante y quisquilloso. Se propuso hallar una ciencia verdadera y comprensiva del lenguaje, utilizando como medio a la filosofía (como muchos otros que antes de volverse ciencias habían nacido de ella) ya que, para él, el fin de la filosofía es descubrir la verdad. ¿Cuál sería la verdad que él afirma? ¿Nos trata de decir que la forma con la que se ha visto durante años al lenguaje es falsa? Austin nos invita a reflexionar acerca de nuestro ser mediante el análisis de lo que decimos o cómo nos expresamos. Lee el capítulo completo aquí